Terapia de Presión Negativa

Tratamiento avanzado para favorecer la cicatrización de heridas agudas y crónicas mediante presión subatmosférica controlada.

La Terapia de Presión Negativa (TPN) es un tratamiento avanzado para favorecer la cicatrización de heridas agudas y crónicas mediante la aplicación controlada de presión subatmosférica dentro de un sistema cerrado. Utiliza una esponja o gasa especial colocada en la herida, un apósito hermético y una bomba de vacío que extrae el exudado hacia un reservorio.

Esta técnica crea un entorno húmedo protegido, reduce el riesgo de infección y mejora el control del exudado, convirtiéndose en una herramienta eficaz para heridas complejas, úlceras crónicas, heridas quirúrgicas abiertas y situaciones donde se necesita acelerar la reparación tisular.

¿Cómo funciona?

Eliminación de exudado y edema

Disminuye la carga bacteriana y evita la maceración del tejido perilesional.

Mejora de la perfusión sanguínea

Aumenta el aporte de oxígeno y nutrientes esenciales para la reparación tisular.

Microdeformación mecánica

La succión estimula la formación de tejido de granulación y la angiogénesis.

Aproximación de bordes

La presión negativa acerca los bordes de la herida, facilitando su cierre progresivo.

Beneficios principales

Indicaciones de la terapia

La TPN está especialmente indicada para heridas complejas, úlceras crónicas de difícil cicatrización, heridas quirúrgicas abiertas, heridas traumáticas y situaciones donde el manejo del exudado abundante es un desafío. Es una opción que proporciona mayor confort al paciente al reducir la frecuencia de las curas.

¿Necesitas tratamiento para una herida compleja?

Consulta con nuestro equipo para evaluar si la terapia de presión negativa es adecuada para tu caso.

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